Descubre la nueva equipación INDIBA Activ en CGO
11 noviembre, 2020
Esta Navidad cuidate más que nunca
22 diciembre, 2020

Vaginismo, el gran desconocido.

«Me hace daño cuando tengo relaciones», «no puedo usar tampones, no entran», «cuando voy al ginecólogo no puede hacer la exploración»…. Estas frases las escuchamos habitualmente a la consulta de fisioterapia uro-ginecológica.

El vaginismo es una disfunción sexual femenina que se caracteriza por una contractura involuntaria de los músculos del Suelo Pelviano Imposibilitando la penetración vaginal en las relaciones sexuales, introducir un dedo o un tampón, haciendo imposible o muy dificultosa una revisión ginecológica.

El vaginismo se puede clasificar en:

Vaginisme primario: siempre ha existido (desde el nacimiento), la penetración ha estado imposible. Es principalmente un vaginismo total y se suele descubrir en la pubertad.

Vaginismo secundario: se desencadena por causas físicas y suele venir por una dolencia o por una determinada situación traumática (abuso físico o un parto traumático). Las mujeres pueden llegar a introducir un tampón, pero tienen dolor durante el coito.


Si la penetración es posible de forma parcial o completa y resulta dolorosa, entonces hablamos de disparèunia.

Es básico un diagnóstico correcto, tanto si la persona viene derivada de Ginecología, de PsicoSexologia o la hacemos nosotros en Fisioterapia del Suelo Pélvico.

El trabajo multidisciplinario es indispensable en este tipo de patologías. Una vez hecho el diagnóstico, el tratamiento fisioterapéutico consiste en:

• Presa de conciencia corporal de la zona pélvica (coordinado con PsicoSexología)

• Terapia con Indiba de Suelo Pélvico

• Entrenamiento pelviano: trabajo específico de la musculatura pelviana, para aprender a trabajar los músculos vaginales y practicar la contracción – relajación de estos (ejercicios de Kegel), Ejercicios de dilatación con dilatadores de varias medidas (dilatadores de pyrex)..

•Biofeedback.


• Electroestimulació externa inicialmente e interna (segundos va evolucionando).

Los resultados varían en función del grado de disfunción sexual que presente la paciente, de la respuesta al tratamiento, de la propia predisposición de ella, etc.


Y el que es muy importante: la pareja. Involucrar a la pareja en el diagnóstico y en el proceso de tratamiento contribuye a la mejora de estas disfunciones sexuales.

PIDE CITA
Cas